Trabajo, profesión y estudios

- Foto: Volker Lannert
El trabajo es una parte importante de la vida. La actividad profesional sirve para ganarse la vida y proteger a la familia. Pero el trabajo significa todavía más cosas: confiere reconocimiento social, estima e identidad. Idealmente, el trabajo hace feliz cuando resalta las habilidades personales y permite seguir desarrollándose.
Entrada mediante un título escolar y una formación profesional
Un título escolar es el primer requisito para entrar en el mundo del trabajo. Incluso cuando a uno no le guste estudiar, debería por lo menos acabar la Hauptschule. A las personas jóvenes tan solo se les abre el camino a una formación profesional atractiva si detienen un título escolar.
Igualdad de derechos laborales
El Estado incentiva la igualdad de derechos y la conciliación de la vida familiar y laboral mediante un sin fin de ofertas, por ejemplo, con el Elterngeld (cheque-bebé). Las mujeres y los hombres deberían reincorporarse lo más fácilmente posible en el trabajo tras las vacaciones por maternidad (Babyzeit) o la baja por maternidad o paternidad (Elternzeit).
Formarse a lo largo de toda la vida
Hoy en día las personas ya no suelen mantener durante toda la vida la misma ocupación profesional. De ahí la importancia de “formarse a lo largo de toda la vida” mediante formaciones continuas y de perfeccionamiento, estudios en las Hochschulen (centros de enseñanza superior) y en las Fachhochschulen (escuelas técnicas superiores), mediante estudios autodidácticos y recabando continuamente información sobre los avances en nuestro campo profesional.
El camino al permiso de trabajo
Los ciudadanos y ciudadanas de otros países de la Unión Europea pueden aceptar cualquier puesto de trabajo y no necesitan para ello ningún permiso. Disfrutan del derecho de libre circulación. Un grupo aparte son los ciudadanos de los nuevos países que se han incorporado a UE. Durante el periodo de transición (siete años a partir de la fecha de adhesión) deben solicitar un permiso de trabajo ante la Oficina de Empleo (Agentur für Arbeit). Estos países son Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia, la República Checa, Hungría y la parte griega de Malta.
El resto de extranjeros y extranjeras (es decir, todos los ciudadanos que no pertenezcan a la UE) no solo necesitan un permiso de residencia, sino también un permiso de trabajo para aceptar un empleo o registrar un negocio. Este permiso se llama por ley “Beschäftigungserlaubnis“ (permiso de trabajo). En ciertos permisos de residencia (por ejemplo, en el Niederlassungserlaubnis [Permiso de establecimiento]) ya está incluido el permiso de trabajo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, los ciudadanos y ciudadanas que no pertenezcan a la UE primero lo tienen que pedir ante la Oficina de Extranjería. Junto a la solicitud se debe presentar un contrato de trabajo o un certificado del futuro empleador. Se puede concertar una cita para la Oficina de Extranjería a través de internet o por teléfono. Encontrará información más detallada en el punto del menú “Residencia y naturalización”.





